La vida no se mide en minutos se mide en momentos.
A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.

domingo, 27 de agosto de 2017

Capítulo 21: Amor sobre una pared.

- ¿Conoces la historia?

Un chico de mirada soñadora, perdida sobre un mar en calma, me lo preguntó de sopetón, mientras hacía la foto.

- No, no tengo ni idea, pero me ha parecido un mensaje muy bonito. ¿Sabes quién lo hizo?

- Se algo mucho mejor, el significado de esas letras. Un pequeño cuento que todo el mundo deberia conocer. 

El chico esperó a que hiciese una nueva foto.

- ¿Eres curioso? Me dijo con una sonrisa en su rostro, enrojecido por el sol. 

- Me muero de ganas por saber que ocurrió. Dije, sentándome en la arena, observando como caía la tarde sobre el mar. 

"Las historias de amor están llenas de cierta épica, aventuras y desventuras con muchos matices dentro de los cuales el corazón toma un papel fundamental. 

La persona que escribió ese mensaje estaba completamente enamorado. Sin embargo, la destinataria desconoce ese sentimiento, por el momento. 

Él se encontró en una tesitura muy difícil. El amor no correspondido. ¿Sabes lo que es eso? Asentí levemente con la cabeza. Estuvo convencido de que ella era el amor de su vida. Todo le llevaba a esa conclusión. No sé lo que piensas de ese extraño sentimiento que es el amor, me dijo mirándome de soslayo sin saber que yo soy el adalid y abanderado del amor verdadero, pero la gente tiende a creer que ocurre muchas veces en la vida. Pero no es así. Quizá se podrían contar con los dedos de una mano las ocasiones en las que el corazón da su visto bueno y empieza a latir con fuerza. El caso es que ese chico creía fervientemente en el amor por ella. Miradas, sensaciones al acariciarse mutuamente, la admiración que sentía por ella, el absoluto deseo de complacerla y cuidarla. En cada ocasión que la vió, su rostro se iluminó con una amplia sonrisa y era muy difícil verle desviar la mirada hacia otro lugar que no fuera ella misma. 

Pero ella, lamentablemente, no sentía nada de eso. Él intentó hacerla sentir, durante meses se desvivió en ese propósito. Dejó de lado el resto de cosas, banales y superfluas a su modo de entender y se centró en enamorar a esa chica.

Fue en vano, aunque siempre le quedó esa terrible sensación de pensar que ella estaba enamorada de él y que algo en su interior no dejaba que ese sentimiento aflorase. Luchó hasta la extenuación, física y mental, por ver en todo momento esa mirada que tenía ella cuando hacían el amor y eran un solo cuerpo y una sola alma."

- Pero, el mensaje de la pintada ¿es para ella? Pregunté, desconcertado. 

- La historia no acaba aquí. 

"Mucho tiempo le llevó comprender que estaba equivocado. Su mente le jugó esa mala pasada, pensando que todo era una especie de maldición. Su cabeza tomó el mando y relegó a su corazón a un segundo plano. ¿Todo había sido un juego? ¿Una pequeña travesura de ella? ¿Había sido real o todo era fingido? ¿Un sueño quizá? ¿Una chica mala en un mundo hostil? Algo estaba podrido en Dinamarca, se decía una y otra vez. 

De pronto ella desapareció, se esfumó como el humo perseguido por el viento. Entonces el corazón tomó la palabra. Ese chico no se cuestionó si ella le quería o no, lo que se preguntaba era el motivo de todo ese embrollo. Su corazón empezó a esmerarse en la búsqueda de la solución al galimatías que había sido su vida desde el momento en el que la conoció. No podía estar confundido. Sentía en su interior que ella era el amor que le haría completamente feliz para toda la vida. Probabilidad del 100% de estar en lo cierto, le aseguraba el corazón. Esto no puede ser una fantasía más, esto no es un película de Disney imaginada por guionistas sedientos de sensiblerías. Esto es tan real que se puede tocar con las yemas de los dedos, el amor que siento por ella es tan sólido como una roca.

¿Pero entonces, se decía una y otra vez, si estoy en lo cierto y es mi amor verdadero por qué no es correspondido? Se preguntaba cada mañana al despertar, hasta que un buen día llegó a la solución. Tan inverosímil que parece increíble. Ni los cuentos de Chéjov o Andersen, ni el príncipe con el zapato en la mano, ni el beso que devuelve a la vida a la princesa se podrían comparar con el desenlace de esta historia y el porqué de esa pintada."

El chico de mirada soñadora hizo una pausa en su narración. Durante unos segundos se quedó mirando los reflejos dorados sobre el mar. Quizá para darle más dramatismo a todo el asunto o puede que tan sólo visitando fugazmente viejos lugares de su mente. Yo, expectante ante el ansiado final, respeté ese silencio y me limité a jugar brevemente con la arena dejando que el sonido del mar se metiera dentro de mi. 

"Los recuerdos vienen a la mente de manera inesperada. Él, mucho tiempo después de que ella desapareciera, se topó con esta confesión en lo más recóndito de su intrigado cerebro. ¿Sabes? Le dijo, tengo una hermana gemela. Alguien, un cabrón malnacido, la separó de mi familia antes de que ella y yo llegásemos a ser las mejores amigas. No sé que fue de ella. La robaron y ella se volatilizó. Desapareció para siempre. 

El corazón de él saltó de su pecho al rememorar esa conversación. ¿Sería posible...? 

Los gemelos son idénticos genéticamente hablando, es decir, el ADN de ambos es el mismo y solo las diferencias que pudieran darse vienen por el entorno y por el natural envejecimiento de cada uno. Él se había enamorado de su mirada, ¿sería posible...? Él se había enamorado de sus manos, ¿sería posible...? Él se había enamorado de su voz, ¿sería posible...? Él se había enamorado de su corazón, ¿sería esa la solución a todo?

Ella tenía un maldito clon en algún lado, una copia exacta de sí misma. Su mente empezó a claudicar ante el corazón trás esta evidencia (más bien ocurrencia) y ayudó en las pesquisas y en el enrevesado razonamiento. ¿Y si siento que ella es mi amor verdadero y no es correspondido porque es su hermana gemela la que nació para estar unida a mi eternamente?" 

- Espera un momento, ¿me estás tomando el pelo? Le pregunté, incrédulo. 

- Todo esto es tan real como el mar que miras ahora, el sol que se está poniendo o la pintada que descansa en el muro de ahí detrás. 

"Todo encajaba, según el enamorado. Las piezas del puzzle se iban uniendo poco a poco. Los sucesos extraños, serendipias y casualidades insólitas llenaban libros y películas pero la vida real, en ocasiones, tenía estos giros del destino propios de novelas rosas o taquillazos románticones de lágrima fácil. 

El flechazo al ver a esa chica por primera vez, la sensación de aceleramiento del corazón, de la felicidad más absoluta y el inequívoco sentimiento de estar ante su amor verdadero eran cosas totalmente sinceras. Sin embargo era a la gemela errónea a la que tuvo delante y por eso ella, por muchos esfuerzos que él hizo en procurar que sintiera, no fue posible. 

La desolación ocupó su corazón y su mente unos días. Jornadas de reflexión. ¿Persigo mi sueño o me olvido totalmente de él? No fueron necesarios muchos argumentos para decidir algo que sabía de antemano, sin su amor único y verdadero no sería jamás feliz. En eso estaban de acuerdo tanto la analítica mente como el corazón de pensamientos más viscerales. Por tanto no había otra forma de actuar, tenía que encontrar a la hermana gemela. 

¿Cómo hacerlo? Desapreció sin más. Podría llamarse de cualquier forma, tener el pelo de mil maneras y colores, o quizá haberse retocado la nariz o los pómulos ahora que tan de moda están las operaciones estéticas. ¿De qué manera buscar a alguien que podría estar en cualquier lugar del planeta? Sencillo, deseando que ella tenga el mismo sentimiento interior. Soñando que de alguna manera extraña e inverosímil, la hermana gemela esté buscando al chico enamorado porque sienta que le falta algo indefinible y etéreo. El amor. 

Por eso, al chico enamorado se le ocurrió algo tan bobo y simple como dejar mensajes en cada ciudad que visitaba. Deseando, por no decir soñando, que si ella los veía por una de esas casualidades del destino supiera que su enamorado la andaba buscando y que no claudicaría en su empeño. No dejaría de hacer pintadas hasta que ambos estuvieran juntos, unidos para siempre. Amándose para el resto de la eternidad."

- Y eso es todo. Hasta donde yo sé, él aún no la ha encontrado y sigue haciendo pintadas allá por donde va. 

- ¡Vaya historia! Sostuve, sin saber muy bien que decir ante el hecho más romántico que había escuchado en mucho tiempo. 

- Si, triste y a la vez esperanzadora. Me gusta pensar que al final acabarán reuniéndose pero...

- Oye, escribo en un blog. No me lee demasiada gente pero me gustaría ayudar. ¿Crees qué al enamorado le importaría si hablo de todo ello? 

- Supongo que no. Cuantos más rincones del planeta llegue a conquistar esta increíble historia (y real, repito) será mejor para ambos. Enamorado y desconocida gemela. 

Y así, anocheciendo y con la Luna guiándome en mi camino por la orilla de la playa, me propuse escribir sobre esa pintada y ayudar en cierta forma a que el amor triunfase. Ojalá sea así. Esperemos que el enamorado encuentre la felicidad y deje, al fin, de hacer pintadas declarando su incondicional amor porque lo tenga delante cada noche al acostarse y pueda decírselo observando sus ojos. Esos ojos de los que ya está enamorado. 

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